Aprende a Conversar con Dios Como un Amigo – Parte 1

conversar con Dios como un amigo

Muchas personas tienen ‘una mentalidad de llanta desinflada’.  Al cruzar por la carretera de la vida, si el auto anda bien, todo va de manera estupenda.  Pero cuando la llanta se descompone, se vuelven a Dios.[1]

La realidad es que tú estás tan cerca de Dios como lo deseas y lo decidas.  Dios quiere acercarse a ti y tener una relación de amistad contigo, pero para que exista una relación de amigos es necesario que dos quieran, si uno no lo desea, no es posible que exista amistad.  Para que una persona pase de ser un conocido  ocasional y llegue a ser tu amigo es necesario que tú lo desees.  De igual forma, para que Dios pase de ser un conocido en tu vida y se convierta en un amigo más íntimo es necesario que tú lo quieras.  Dios no obliga a nadie para que le conozca, El te da la libertad para que decidas si quieres ser su amigo o por el contrario, decidas vivir una vida apartada de su conocimiento y Presencia.

También es necesario para desarrollar una relación de amistad apartar tiempo para conversar, escuchar al otro y compartir vivencias, emociones y situaciones.  Acrecentar tu relación de amistad con Dios requiere de lo mismo.   (Amigo viene del latín amicus.  Este deriva del verbo amare, amar)  Dios desea tener contigo una relación de amor.  La Biblia dice “Nosotros amamos a Dios porque él nos amó primero.”[2]  El te ha amado desde el principio, te ha amado antes de que tú le  amaras.

Aunque Dios ama profundamente su creación y al ser humano.  Este último, no disfruta de ese amor por diversas razones: la primera es porque sencillamente no quiere y prefiere vivir su vida con la ausencia de Dios en ella.  Otras razones pueden ser  porque lo que ha conocido de Dios a través del testimonio de otros le ha generado duda, también  puede ser porque ha decidido en su corazón no creer en la existencia de Dios porque piensa o confunde a Dios con una religión.  La realidad es que Dios no está interesado en que tú seas una persona religiosa sino lo que realmente desea es que disfrutes de una relación de amistad con El.  Dios no es una energía que se mueve, El es una persona real que existe, pero para creer en su existencia es necesario que haya fe en el corazón, la fe implica “estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver”[3].  LA FE ES ESENCIAL PARA INICIAR UNA RELACION DE AMISTAD CON DIOS.

En el antiguo testamento encontramos varios hombres que fueron amigos de Dios como Moisés, Abraham, Noé, Job y David, por citar algunos.  Sin embargo, en esta etapa que se narra en la Biblia, el temor de Dios predomina más que la amistad.  Jesús cambió esta situación.  Al pagar por nuestros pecados en la cruz, el velo del templo –que simbolizaba nuestra separación de Dios- se rasgo de arriba abajo, como señal de acceso directo a Dios[4].  “Dios nos reconcilió, por medio de Cristo, nos transformo de enemigos en amigos”[5]. Solo por medio de Jesús tú puedes acercarte a Dios sin temor e iniciar una relación de amistad con El.  Por lo tanto, es importante tener la seguridad de haber aceptado a Jesús en el corazón por medio de la fe para que confiadamente y con libertad te puedas acercar a Dios, conocerle y disfrutar de su amor.  Si no lo has hecho puedes hacerlo ahora a través de una sencilla oración de fe: “Señor Jesucristo, te necesito. Te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador. Gracias por perdonar mis pecados. Toma el control del trono de mi vida. Hazme la clase de persona que quieres que sea.” 

Esta oración es sólo una guía para invitar a Jesús a su corazón, tú tienes la libertad de expresarte como lo desees, Dios no esta tan interesado en la elocuencia o belleza de tus palabras, El se interesa más por la actitud sincera de tu corazón.  William A. Ward dijo: “Dios no está más lejos de usted que a la distancia de una oración”.

Podemos concluir en este primer mensaje que para desarrollar una relación de amistad con Dios es necesario: Primero, desear su amigo. Segundo, apartar tiempo para conversar, escuchar y compartir todo tipo de situaciones, emociones y vivencias con El.   Tercero, tener fe para creer en su existencia.  Y por último, invitar a Jesús en el corazón, sólo por medio de Él es posible iniciar una amistad  con Dios.

En la siguiente meditación conoceremos el significado de la oración para aclarar cualquier idea equivocada al respecto.

Lluvia de bendiciones sean para ti,

Mary

 


[1] Tomado del libro “compañeros de oración” de John Maxwell. Pág. 24

[2] 1 Juan 4: 19  – Biblia Nueva Versión Internacional-

[3] Hebreos 11: 1b –Versión Traducción al lenguaje actual-

[4] Tomado del libro “una vida con propósito” de Rick Warren.  Día 11, pág. 88

[5] 2 Corintios 5: 18ª Biblia Parafrasis

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